El Financiero continúa con el oxímoron de “enfermo asintomático”

Estimados miembros de Akasha Comunidad:

Espero se encuentren muy bien, y que el año que inicia ya haya dado señales de cosas lindas y buenas para ustedes. Hoy quiero compartirles una nota que salió en el periódico El Financiero que me sacó una sonrisa, un gruñido y un echar los ojos hacia arriba. Está la nota tan llena de absurdidades, que no puedo comprender cómo es que, a tres años de ‘aparecido’ el COVID, puedan escribirla. ¿Comenzamos?

Lo primero que vemos es lo siguiente: “¿Tuviste COVID y no te diste cuenta? Confírmalo a través de esta prueba“. Antes de que se haga una fila de ingenuos interesados en saber si pudieron haber ‘tenido COVID’ sin saberlo, usemos la lógica:

1) COVID es el nombre de la enfermedad.

2) De acuerdo a la OMS (aclaro que no es que me parezca una ‘luminaria institucional‘ la OMS, pero ellos han promovido toda esta locura, así que supongo que hasta el más recalcitrante médico – o dentista – pro narrativa estaría contento con usarlos como referencia), la enfermedad se define como “Alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible“. Entonces, mis queridos saltamontes, ¿cómo podría alguien haber tenido una alteración o desviación del estado fisiológico manifestado por síntomas y signos característicos sin que se dieran cuenta? Hmmm. Si al leer eso, no se salen de la fila los ingenuos que están esperando hacerse su prueba para ver si les dio COVID y no se enteraron, creo que no habrá manera de quitarles esa ingenuidad jamás.

Sigue avante la nota de El Financiero, diciendo “Las personas que no presentaron síntomas de COVID-19 y sospechan que tuvieron la enfermedad pueden confirmarlo a través de esta prueba“. Pues no, El Financiero, no; si no tuviste síntomas, es que no estuviste enfermo (ver punto 1 y 2 arriba).

Un poquito más abajo dicen: “¿Cómo puedo saber si ya tuve una infección por COVID-19?” Grrrr. ¡No hay infección por COVID-19! Es como decir, “¿Cómo puedo saber si ya tuve una infección por Cólera? “Cólera” es el nombre de la enfermedad y una enfermedad no te puede ‘infectar’ (Y por cierto, lo sabrías porque hubieras tenido una diarrea marca diablo y normalmente hubiera ocurrido cuando mucha más gente está con la misma diarrea como cascada). Solo puede infectarte un agente patógeno (ya sea una bacteria, un hongo, una amiba, un virus, etc.). Para ser precisos, correctos y no decir tropelías, El Financiero tendría que cambiar su escrito a “¿Cómo puedo saber si ya tuve una infección por SARS-CoV-2?“. Ah, ahí sí; y ahí tiene sentido lo que proponen a continuación (dicho sea de paso, lo que ‘proponen’ es algo básico en inmunología, y lo hemos dicho muchos desde hace dos años, pero bueno): hacer pruebas de sangre para ver si tienen anticuerpos específicos contra proteínas de SARS-CoV-2.

Lamentablemente, en ese punto que era el único que tenía algo de cierto, no hablan nada de las ‘sutilezas’ de esa prueba. Es decir, no todos los anticuerpos son iguales, ni nos informan lo mismo: Si una persona inoculada (y en repetidas ocasiones, además) con Pfizer o con Moderna, o con AstraZeneca, o con Janssen, etc. corre a hacerse esa prueba de anticuerpos y no especifica nada, lo más probable es que le harán la prueba de IgG anti-Spike, y ¡claro que tendrá niveles de anticuerpos anti-Spike elevados! Los inoculados suelen tener niveles altísimos (lo cual, lejos de ser algo bueno, puede ocasionar problemas que ya he explicado en este canal). Si se la hacen, saldrán positivos, y ¿entonces? se rasgarán las vestiduras porque ‘les dió COVID y no se dieron cuenta’? En cualquier caso, tendrían que hacerse pruebas de detección de anticuerpos IgG anti-Nucleocápside, para saber si tuvieron exposición al virus, que, dada su circulación endémica en la población, es altamente probable. Y si les salen altos los anticuerpos anti-Nucleocápside no pueden – bueno, de que pueden, pueden, pero no es correcto – decir: “Ah, ¡tuve COVID!” para que los vean con respeto, miedo, horror o compasión sus compañeros en la fila. Lo único que pueden decir con seriedad y razón es: “Ah, ¡me enfrenté al virus y no me enfermé porque mi sistema inmune hizo lo que lleva haciendo en vertebrados desde hace 450 millones de años!“. Y eso es lo que pasa en la gran mayoría de la gente con un sistema inmune sano que se enfrenta al virus, al menos desde hace más de dos años: ¡Nada!, porque su sistema inmune ya cuenta con exposición previa y porque se trata de un virus con baja – muy baja – virulencia, así que si te expones y te enfermas, es mega leve, y en la mayoría de los casos si te expones, no te enfermas.

Ahora bien, en El Financiero describen los temibles síntomas que provocan ‘La Pesadilla” y “El Perro del Infierno”, y los ponen como listas para que puedan diferenciar de acuerdo a los síntomas. Y resulta que…. causan lo mismo. ¡Pues sí!

La Pesadilla causa, de acuerdo a El Financiero:
pérdida de apetito
afonía
taquicardia
tos
dolor de garganta
fatiga
malestar general
diarrea
congestión
secreción nasal
dolor de cabeza
fiebre
dolores musculares
ahogo o pérdida de olfato y gusto

Mientras que el can de Belzebú causa:
tos
dolor de garganta
fatiga y malestar general
diarrea
congestión y secreción nasal
dolor de cabeza
fiebre
sensación de falta de aire (sinónimo de ahogo)
pérdida del olfato o el gusto

Yo no sé si piensan que al separar o juntar las palabras se trata de “síntomas” diferentes, pero en realidad, con la excepción de la taquicardia (que se presenta cuando hay fiebre, sin importar la causa, así que no tiene sentido que esté en una lista y no en la otra), pérdida de apetito (que es común cuando te sientes mal) y la afonía, son idénticas estas simpáticas listas. Vaya pesadilla y vaya can cerbero… causan lo mismo que ¿el resfriado común? Sí, ese, el que teníamos cada año hasta que inició el 2020 y dejó de existir, aparentemente. Ese que no nos causaba miedo, ni dejábamos de reunirnos con nuestras familias en año nuevo y Navidad. Ese resfriado. ¿Lo recuerdan?

Así que, a menos de que deseen engordar las carteras de los dueños de los laboratorios clínicos (más de lo que ya han engrosado sus carteras durante estos tres años), no hay necesidad de hacerse análisis para ver si tuvieron algo . Si lo tuvieron, lo hubieran notado, y si tuvieron síntomas arriba listados, ¿qué más da? ¿A poco antes del 2020 necesitaba su alma que les dijeran el nombre y apellido de lo que estuvo asociado con su resfriado (porque hay muchos agentes que pueden causar ese cuadro: adenovirus varios, rinovirus, influenza, bacterias a granel, etc.)? Eso sí, si quieren regalar su dinero, pues, adelante, aunque se me ocurren opciones con mayor impacto benéfico que podrían hacer uso de su altruismo.

Espero que les sea de utilidad y les mando saludos, Karina AW

PD.

¿Estuviste en un choque automovilístico y no te diste cuenta? No te confíes. Los accidentes automovilísticos pueden ser asintomáticos para tu coche y para ti. ¡Confírmalo a través de estas pruebas!

1) Pide cita con tu médico para que te programe analisis de rayos X, resonancia magnética, y tomografía axial computarizada para que determine si hay fracturas (hasta fracturas expuestas, que a veces son asintomaticas), fisuras y contracturas típicas de un choque automovilístico.

2) Lleva tu auto al taller para que determinen si la ausencia de abolladuras es señal inequívoca de un choque asintomático.

Previene tu salud y la integridad de tu auto. De preferencia, revisa cada mes si chocaste y no te diste cuenta. Sé un ciudadano responsable.

(Es sátira)

Comparte este contenido: